Dos perros machos pueden convivir en paz, pero la convivencia no siempre se da sola. La edad, el carácter, la castración y el manejo de la casa influyen mucho. Lo mismo aplica, por cierto, a dos hembras.
Si ya hubo peleas: Si tu perro ya mordió o la situación pone en riesgo a alguien, no esperes: separa a los involucrados, usa correa y, si sabes usarlo, bozal, y busca ayuda profesional cuanto antes.
Antes de traer un segundo perro
- Piensa en el carácter de tu perro actual: ¿es sociable con otros machos?
- Las diferencias de edad y de energía suelen facilitar la convivencia.
- Haz la primera presentación en un lugar neutral, con correas flojas y paseando en paralelo.
- Dales tiempo: los primeros días son de adaptación.
Los recursos, la principal fuente de conflicto
- Dales de comer en lugares separados.
- Ten varias camas y lugares de descanso.
- Retira los juguetes muy valiosos cuando estén juntos sin supervisión.
- Cuida los espacios estrechos, como puertas y pasillos.
Señales de tensión
- Miradas fijas y posturas rígidas.
- Uno bloquea el paso del otro.
- Gruñidos alrededor de la comida o de una persona.
- Juego que se vuelve cada vez más brusco.
Si ves estas señales, interrumpe con calma y separa antes de que escale. Lee cómo leer el lenguaje corporal del perro.
Si ya pelearon
- Sepáralos y evita que se encuentren sin control.
- Revisa si hay heridas y consulta a tu veterinario.
- Busca ayuda profesional antes de volver a juntarlos.
- No los castigues: aumenta la tensión entre ellos.
Conoce cómo trabajamos la convivencia entre perros.
¿Quieres que veamos tu caso?
Cada perro es distinto, y lo que funciona para uno no siempre sirve para otro. En la valoración inicial el equipo del etólogo conoce a tu perro y te recomienda qué hacer. También puedes conocer cómo trabajamos la modificación de conducta.
Preguntas frecuentes
¿Castrar a los dos ayuda?
En algunos casos ayuda a reducir la tensión, pero no siempre. Es una decisión para tomar con un médico veterinario.
¿Es mejor un macho y una hembra?
Muchas veces la convivencia es más fácil, pero depende del carácter de cada perro.
¿Pueden volver a convivir después de una pelea fuerte?
Muchas veces sí, con un plan profesional de reintroducción. En algunos casos es más seguro manejarlos por separado.


